La Naranja Mecanica.
Origen del título.
Burgess mencionó que el título se deriva de una vieja expresión cockney (As queer as a clockwork orange, que podría traducirse como "tan raro como una naranja mecánica"), pero descubrió que otras personas encontraban nuevas interpretaciones para el título. Por ejemplo, hubo gente que creyó ver referencias a un antropoide (más precisamente a un orangután, pues la palabra orang es de origen malayo) mecánico. Hubo rumores de que Burgess tuvo la intención de titular su libro originalmente como "A Clockwork Orange" y que tras una ultracorrección terminó con el título con que le conocemos hoy. En su ensayo "Clockwork oranges", Burgess menciona que "este título sería ideal para una historia acerca de la aplicación de los principios pavlovianos o mecánicos a un organismo que, como una fruta, cuenta con color y dulzura". El título alude a las respuestas condicionadas del protagonista a las sensaciones de maldad, respuestas que coartan su libre albedrío. Otra versión es la que menciona que siendo el título original de la película es "The Clockwork Orange", "orange", en inglés significa "naranja", en verdad proviene de otra palabra: "ourang", una palabra de Malasia donde el autor del libro, Anthony Burgess, vivió durante varios años. Esta palabra tiene otro significado y es el de "persona". De esta manera, el escritor hizo un juego de palabras, y realmente, lo que el título significa es "El hombre mecánico". Es decir, Álex después de aplicarle el tratamiento Ludovico.
Nadsat.
El libro, narrado por Alex, está escrito con abundancia de expresiones nadsat, una supuesta jerga (glosario nadsat-español) adolescente, mezcla de palabras basadas en el idioma ruso, ciertas voces de la jerga rimada Cockney y palabras inventadas por el propio autor. En la segunda parte del libro (capítulo 6), uno de los médicos de Alex, el doctor Branom, describe así el nadsat: "Fragmentos de una vieja jerga. Algunas palabras gitanas. Pero la mayoría de las raíces son eslavas. Propaganda. Penetración subliminal". Burgess escribió que su libro, leído de forma sistemática, era como "un curso de ruso cuidadosamente programado".
Burgess, agudo comentarista de la obra de James Joyce, sobre la cual escribió los ensayos "ReJoyce" y "Joysprick", tomó de éste la solución de inventar un nuevo lenguaje insertando palabras de otros idiomas.
El autor utilizó este recurso -la creación de una jerga adolescente- para hacer atemporal la obra, ya que otro modo el paso del tiempo mostraría en la sintaxis y vocabulario un libro no actual. De este modo, al crear una forma artificial para narrar el argumento, éste lenguaje actuaría con un efecto antienvejecimiento que permitiría su lectura fluida pese al paso del tiempo.
Argumento.
Alex, el protagonista del libro, es un málchico (adolescente, en lengua nadsat) que, junto con sus amigos (drugos), se dedica a la ultraviolencia (palizas, abusos, violaciones y humillaciones de aquellos más débiles, y trifulcas con otros grupos de adolescentes), a las drogas y Alex, sobre todo a la música clásica, principalmente del "lovely, lovely" Ludwig van Beethoven.
Alex induce a sus amigos a atacar una casita de las afueras de la ciudad, donde vive un escritor con su esposa. Alex descubre que el dueño de casa escribe una novela titulada La naranja mecánica y rompe el manuscrito; después él y sus tres drugos violan a la esposa del escritor en presencia de éste.
Luego de una lucha por el poder en el grupo, Alex ingresa en la residencia de una mujer mayor a la cual asesina golpeandola en la cabeza con una escultura de forma fálica. Cuando está saliendo de la casa es golpeado por uno de sus propios compañeros con una botella sobre los ojos, dejándolo temporalmente ciego y así es atrapado por la policía y arrestado.
En el transcurso de la narración, Alex es encarcelado en una prisión brutal y después de haber sido acusado de matar a la mujer de la casa, es sometido a un tratamiento experimental: El tratamiento Ludovico. En dicho tratamiento Alex es inyectado con supuestas vitaminas que resultan ser sustancias que producen efectos de repulsión en el individuo después de cierto tiempo transcurrido, mientras las sustancias recorren el organismo del protagonista este es expuesto a películas de contenido muy violento en las que suena de fondo la música preferida del sujeto. Cuando Alex está viendo aquellas películas la droga hace efecto y comienza a sentir repulsión.
Al salir del programa, pese a recuperar la libertad ambulatoria, la vida de Alex ha quedado totalmente destruida es rechazado por sus padres quienes alquilaron su habitación. Alex camina por las calles después del desafortunado reencuentro y se encuentra con un anciano que casualmente le pide dinero, sin embargo este anciano reconoció a Alex como uno de los muchachos que hace algunos años lo había golpeado ferozmente sin razón aparente. Cuando este anciano se da cuenta de quién es este joven llama a sus compinches para darle una buena tunda, ya que Alex al pensar en golpear al anciano siente repulsión y no puede defenderse, es en ese momento cuando llegan dos policías que resultan ser sus viejos "drugos" quienes se lo llevan e intentan matarlo, mas Alex sobrevive y camina en busca de ayuda. En su caminata llega a una casa, es recibido cordialmente por el dueño de casa quien le da comida y techo, tras poco tiempo este hombre reconoce a quien fue el verdugo de su esposa, este hombre era el escritor al que Alex atacó en sus años de delincuente juvenil. El escritor le secuestra con un grupo de personas, torturándolo por exposición a la Novena Sinfonía de Ludwing van. El objetivo de estas personas (opositores políticos al gobierno) es provocar en Alex un tormento suficiente para que busque suicidarse; de esta forma el "Tratamiento Ludovico" seria absolutamente rechazada por la opinión pública y ante la proximidad de los comicios, el gobierno se vería desacreditado y perdería la contienda electoral.
Efectivamente, Alex intenta suicidarse pero no lo consigue. Es rescatado, internado en un hospital y mediante ayuda médica y a través de la hipnopedia profunda, es liberado de los efectos que le ha causado la "Tratamiento Ludovico". El Ministro del Interior, promotor político de tal tratamiento, aprovecha la ocasión para brindar una conferencia de prensa junto a la cama de Alex, en la que exhibe su curación como un éxito del gobierno e informa que el escritor opositor ha sido arrestado. Alex recibe allí mismo en obsequio un estéreo y le dan a elegir entre varias piezas de música clásica; elige la Novena Sinfonía de Beethoven y al escucharla con deleite, comprende que ha sido curado.
Capítulo 21 .
Este capítulo no llegó a incluirse en la versión original del libro en EEUU ni en la película, al ser ésta adaptada de la versión ya mencionada.
Alex, al librarse del Efecto Ludovico, vuelve a sus fechorías hasta encontrarse con un viejo compañero de crímenes, Pete y su esposa. Al verlo, comprende que ya es hora de madurar y se ve lo verdaderamente importante del libro: el concepto de evolución. Una de las ediciones, publicada por Minotauro, incluye una introducción escrita por el mismo Anthony Burgess mostrando su opinión sobre esta elipsis en la edición americana y en la película de Stanley Kubrick.(Burgess criticó duramente la adaptación)
Inspiración del argumento.
El libro se inspira en sucesos acaecidos en 1944 a la esposa del propio Burgess, cuando fue víctima de robo y violación por parte de cuatro soldados estadounidenses en las calles londinenses. Dado que se encontraba embarazada, la paliza le provocó un aborto.
La película.
La película de Stanley Kubrick se caracteriza por extremas audacias de experimentación formal: acelera o ralentiza el tempo narrativo, utiliza la composición en friso durante la escena en que la pandilla actúa como conductores suicidas, utiliza a veces la cámara manual y el gran angular, recurre al collage con fragmentos de películas antiguas, en algunas ocasiones anticipando la técnica del videoclip, engendra el género de las películas ultraviolentas, que tanto juego daría posteriormente, y utiliza la innovadora música electrónica en el recién creado sintetizador Moog del compositor Walter Carlos, ahora Wendy Carlos tras su cambio de sexo. La estética de la película, así mismo, es rompedora en el lenguaje y en el ímpetu desmitificador y cínico que trasluce. El mensaje moral que deja es que es mejor ser malo por voluntad, a ser bueno por obligación (tal cómo lo dice el parroco).También hallamos un mensaje de índole moral/social al comienzo de la película donde Alex y sus drugos encuentran al viejo borrachín y este los enfrenta.
El guión, sin embargo, se inspira en la edición estadounidense de la novela que carecía del último capítulo en que el protagonista se regenera. La película es tan violenta que Kubrick prohibió que se estrenase en Inglaterra, donde vivía, y dio origen a imitaciones insensatas por parte de bandas ultraviolentas.
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